miércoles, 18 de abril de 2007

los insectos por Victor Barriosnuevo

LOS INSECTOS







Los insectos se encuentran en todas partes, desde el trópico hasta los polos, sobre la tierra, en el aire, y dentro del agua. Imagínate, ¡más de las tres cuartas partes de los animales conocidos son insectos!
Después de sumar y sumar, se llegó a la conclusión de que hay más de un millón de especies repartidas por todo el mundo.
Los científicos han clasificado a los insectos como artrópodos, palabra que significa "patas articuladas". Y, como los insectos son tantos, decidieron agruparlos en treinta y tres órdenes, según las características de sus miembros y órganos, que son muy variados.
Veamos cómo son; tienen cabeza (A),tórax (B) y abdomen(C), y un esqueleto exterior los cubre como si fuera una armadura.

En la cabeza se encuentran los ojos, la boca y dos antenas para oler, tocar y orientarse. Sus dos grandes ojos están formados por cientos de facetas. La boca es distinta de un insecto a otro, según la comida que prefieran; así, hay insectos de bocas masticadoras (1), lamedoras (2), chupadoras (3) y picadoras.


Debajo de la cabeza está el tórax (B) de donde nacen las alas (al) y las patas. Muchos de los insectos alados poseen dos pares de alas,
pero en algunos, como en las moscas y en los escarabajos, uno de esos pares no funciona. Las alas son membranosas y muy finas; algunas tienen escamas (esc), como las de las mariposas, o pelos muy finos, como en la polilla. En cuanto a sus patas (pa), son seis y se reparten en pares.

Finalmente llegamos al abdomen (C) que se divide en varios segmentos o anillos (an). En su interior se hallan los órganos reproductores (D) y el aparato digestivo (E); algunos, como las avispas, llevan un arma muy conocida por nosotros: el aguijón.
RESUMEN DE LA CLASE DEL DIA 18/04/07 REALIZADO POR: BEATRIZ GUZMAN Y CESAR NAVARRO.

EL APARTO BUCAL: Es la pieza mas importante en la nutrición del insecto es movil localizada en la parte inferior después del clipeo, formada por labro o labio, mandibula, maxilar, en otros casos como los nematodos el estilete del cual inyectan toxinas a los cultivos causandoles enfermedades. Existen diferentes tipos de aparato bucal de los insectos de los cuales se ha ido modificando en varios grupos para adaptarse a la ingestión de diferentes tipos de alimentos y por diferentes métodos. Pueden dividirse en 2 grandes grupos: mandibulado y chupador.


A continuacion les mostraremos los tipos de aparatos bucales que tomamos de las siguentes fuentes: http://www.puc.cl/sw_educ/agronomia/insectos/html/morfologia/p_bucal.htmluc/agronomia/insectos/html/morfologia/p_bucal.html


  • Tipo Mandibulado
    Masticador o mordedor. Posee 5 tipos de piezas bucales. (1) Labro: representa el labio superior, ayuda a introducir el alimento. (2) Dos mandíbulas, muy esclerosadas con dientes y cuya función principal es triturar el alimento, aunque a veces pueden tener función de defensa, cortejo, etc. (3) Dos maxilas, que representan un segundo par de dientes, pero menos masivas que las mandíbulas. Su función es la molienda de alimentos y sensorial vía los palpos maxilares. (4) Labio: representa un labio inferior, cuya función es cerrar la cavidad preoral y sensorial vía los palpos labiales. (5) Hipofaringe: es un lóbulo medio, como una lengua corta, sus funciones son variadas, pero incluye en parte digestión e ingestión.








  • Sorbedor de Diptera
    Muchos dípteros, como la mosca común, se alimentan de líquidos. Para lograr esto tienen un labio elongado y agrandado en la punta, formando el labellum, el que funciona como una esponja, absorbiendo líquidos por capilaridad

  • Picador chupador de Hemiptera
    (Incluido Homoptera): la trompa está conformada por el labio, las maxilas y mandíbulas, y generalmente orientada hacia atrás. Las maxilas y mandíbulas están modificadas para formar 4 estiletes, las maxilas al juntarse forman dos canales (uno para el alimento y el otro para la saliva), por fuera van las mandíbulas que tienen pequeños garfios que ayudan a perforar el tejido.

  • Tipo cortador-chupador. El aparto bucal de este tipo se encuentra en los tábanos (Diptera Tabanidae) y algunos otros dípteros, las mandíbulas se presentan en forma de hojas afiladas y las maxilas en forma de largos estiletes sonda. Ambas cortan y desgarran el tegumento de los mamíferos, haciendo fluir la sangre de la herida. Esta sangre es recogida por la protuberancia esponjosa del labio y conducida al extremo de la hipofaringe. La hipo y la epifaringe se ajustan para formar un tubo a través del cual la sangre es aspirada hacia el esófago.

  • Tipo chupador. Un gran número de moscas no picadoras, entre ellas la mosca doméstica, tienen este tipo de aparato bucal adaptado solo para la ingestión de alimentos líquidos o fácilmente solubles en saliva. Este tipo es el más similar al cortador chupador, pero las mandíbulas y las maxilas no son funcionales, y las partes restantes forman una probóscide con un ápice en forma de esponja (labelo). Esta se introduce en los alimentos líquidos que son conducidos hacia el canal alimenticio por diminutos canales capilares existentes en la superficie del labelo. El canal alimenticio también está formado en este tipo por la trabazón alargada de la hipo y epifaringe que forman un tubo hacia el esófago. Ciertos alimentos sólidos como el azúcar, pueden comerlos las moscas con este aparato bucal. Arroja una gota de saliva, que disuelve el alimento y luego la solución es succionada hacia la boca en forma líquida

















lunes, 16 de abril de 2007

LAS HORMIGAS


QUE ES UNA HORMIGA?
(Del lat. formíca).
Insecto himenóptero, de color negro por lo común, cuyo cuerpo tiene dos estrechamientos, uno en la unión de la cabeza con el tórax y otro en la de este con el abdomen, antenas acodadas y patas largas. Vive en sociedad, en hormigueros donde pasa recluido el invierno. Las hembras fecundas y los machos llegan a tener un centímetro de largo y llevan alas, de que carecen las hembras estériles o neutras. Hay diversas especies que se diferencian por el tamaño, coloración y manera de construir los hormigueros.


Las hormigas son insectos sociales que viven en colonias que tienen una o más reinas y muchas obreras. La reina generalmente se queda al fondo del nido a salvo. La mayoría de las hormigas que uno ve son las obreras que son todas hembras. Dependiendo de las especies, las obreras tienen tamaños similares o hay variación de tamaño.
Las hormigas suelen ser de colores obscuros o colores de la tierra. Unas especies son negras, otras color tierra-rojizo, otras marrón claro y otras marrones.


Impacto en el Ecosistema


Positivo: A través del mundo, las hormigas son uno de los depredadores más importantes de los invertebrados pequeños, incluyendo otros insectos. Las hormigas desfoliadoras en los trópicos americanos son los herbívoros (consumidores de plantas) más importantes, superando a los mamíferos de pastoreo. En muchos ecosistemas, las hormigas son importantes dispersores de las semillas que ellas recogen. En las zonas desérticas, son uno de las principales consumidores de semillas. En dondequiera que vivan, ellas trabajan y aérea el suelo tanto como las lombrices de tierra (dependiendo de las especificaciones del ecosistema).

Algunas especies de hormigas se les considera pestes, porque viven y protegen un territorio que consideramos nuestro o porque ellas quieren consumir productos que nosotros necesitamos. Por ejemplo, la hormiga lasius neglectus distribuidas por toda Europa, reducen el numero de hormigas de otras especies y en habitat urbanos causan grabes daños a instalaciones eléctricas. las hormigas desfoliadoras (ver la sección "Positivo" arriba) compiten con nosotros por cultivos en los trópicos Americanos. Las hormigas bravas colonizan pastizales húmedos (incluyendo jardines) con una facilidad alarmante. Las hormigas carpinteras que están adaptadas a vivir en madera muerta consideran la madera muerta de las casas un sitio apropiado, especialmente si está mojada. Diversas especies de hormigas oportunistas pueden infestar cocinas, despensas y áreas con comida para los animales en busca de alimentos apropiados. También, algunas hormigas (como sus familiares las avispas y las abejas) tienen un potente aguijón. Como con las abejas, algunas personas pueden tener hipersensibilidad a los picotazos de hormiga
BEATRIZ GUZMAN
Las piezas bucales

El Labro
Funciona como un labio superior ya que es una placa situada debajo del clípeo en la parte anterior de la cabeza y justamente enfrente de las piazas bucales. Su función es evitar que el alimento se salga debido a que ayuda a formar una cavidad oral, en donde es succionado o movilizado por una hipofaringe.

Las Mandíbulas

Son apéndices pares fuertemente esclerotizados, cada uno de ellos están constituidos en una sola pieza sin segmentación. Tiene movimientos laterales y se articula con la cápsula cefálica en dos puntos, uno anterior y otro posterior. Su función es la de cortar el alimento en trozos pequeños cuando se trata de insectos masticadores.
Las Maxilas
Son apéndices pares, se ubican detrás de las mandíbulas, segmentadas y en cada una de ellos se insertan los palpos en posición medio lateral. Los palpos son órganos sensoriales encargados de percibir los sabores. El segmento basal de la maxila se denomina “cardo”, el segundo es el estipe el cual tiene un lóbulo llamado palpífero en donde se inserta el palpo. El estipe tiene al final dos estructuras con forma de lóbulo, y este a su vez, con dos partes: la lacinia tiene apariencia de cuchilla y se ubica en el interior y la galea con forma de cuchara, ubicada en la parte exterior. La maxila presenta grandes variaciones en los insectos masticadores, sobre todo en los palpos y los lóbulos terminales.

El Labium

Se le considera como un labio inferior ya que en conjunto con el labro, forman una cavidad oral en donde el alimento es cortado, desmenuzado en fragmentos más pequeños y tragado con la ayuda de la hipofaringe. Se cree que el labium evolucionó de dos maxilas que se fusionaron a lo largo. El labium se encuentra detrás de las maxilas. Es una estructura muy segmentada, dividida en el medio por una sutura transversal en dos porciones: un postmentón basal y un mentón distal. En algunos insectos primitivos como el grillo, el postmentón está dividido en un submentón basal y un mentón distal. A los lados del prementón se insertan un segundo juego de palpos (uno a cada lado) y un grupo de lóbulos apicales que constituyen la lígula. La lígula consiste en un par de lóbulos pequeños: la glosa en la parte interna y la paraglosa en la parte más exterior.


Modificaciones del Aparato bucal

Existen varias formas de catalogar los diferentes tipos de aparatos bucales que han desarrollado los insectos a través de su evolución. Podemos distinguir dos arreglos básicos, el primero se da en los insectos entognatos en donde las piezas se encuentran por completo dentro de la cápsula cefálica y no son visibles desde afuera, como ocurre en los órdenes Protura y Collembola. En los insectos ectognatos, las piezas bucales se encuentran más expuestas y se pueden apreciar desde afuera, a los lados de la parte inferior de la cabeza. La mayoría de los insectos han seguido esta última tendencia y además, algunos grupos han desarrollado variaciones impresionantes en el arreglo forma y tamaño de las mandíbulas, las maxilas y el labium, de acuerdo a la forma en que se alimentan. Los insectos ectognatos presentan dos modificaciones básicas: a) El aparato bucal del tipo masticador y b) El aparato bucal del tipo chupador.

Aparato bucal Masticador

En este caso, los apéndices usualmente se encuentran completos con algunas modificaciones secundarias, se mueven lateralmente, con un diseño apropiado para cortar y macerar alimentos sólidos. Los depredadores están armados con dentículos afilados en las partes apicales de las mandíbulas para atrapar con mayor facilidad a su presa. En cambio en los insectos consumidores de plantas o fitófagos, los dentículos no son menos puenteagudos. Sus mandíbulas tienden a ser obtusamente anguladas para cortar, y junto con los molares, desmenuzan el alimento. Aparte de su función básica en el proceso de alimentación, también hay modificaciones sustanciales para la defensa, el cortejo, la construcción de refugios o nidos, e incluso el apareamiento. El aparato masticador es el más primitivo y se encuentra en los adultos de los órdenes Thysanura, Diplura, Collembola, Orthoptera, Dermaptera, Psocoptera, Isoptera, Neuroptera, Mecoptera, Trichoptera, Coleoptera e Hymenoptera, así como en los estados larvales de muchos insectos. Unos pocos insectos mandibulados como las abejas y algunas larvas, obtienen su alimento en forma líquida por medio de la succión a través de un canal formado por el resto de las partes bucales. A este sistema se le denomina como masticador chupador. En las abejas, el labium y las maxilas se han modificado en una estructura parecida a una lengua, móvil y extensible para chupar el néctar. Las larvas de la hormiga león (un neuróptero de la familia Myrmeleontidae), tienen las mandíbulas y las maxilas alargadas y succionan los fluidos de sus presas a través de un canal en medio de las estructuras. Algunas larvas de escarabajos de la familia Dytiscidae también chupan los fluidos de sus presas a través de canales en las mandíbulas.


Aparato bucal chupador

Una o más piezas bucales han modificado en una estructura tubular alargada para chupar el alimento líquido, e involucra a insectos de diferentes órdenes que no están relacionados entre si y en estos casos, algunas partes se reducen o se pierden. Para ello cuentan con un cibario o una hipofaringe, que en forma aislada o combinada funcionan como una bomba de fluidos. El sistema picador chupador tiene ocho modificaciones básicas que se aprecian en los trips (Orden Thysanoptera), los chinches verdaderos (Orden Hemiptera), los saltahojas, las chicharras, los fulgóridos y las cigarritas (Orden Homoptera), los mosquitos y la mayoría de las moscas (Orden Diptera), las pulgas (Orden Siphonaptera), los piojos (Orden Mallophaga) y las mariposas (Orden Lepidoptera).

Cesar Navarro

sábado, 14 de abril de 2007

JOSE MIGUEL VARELA

CARACTERISTICAS PRINCIPALES DE LOS INSECTOS


Los insectos representan del 75 al 80% de todos los integrantes del reino animal y se han descrito alrededor de un millón de especies. Se encuentran distribuidos por todo el mundo, ocupando principalmente ecosistemas terrestres y dulciacuícolas. La mayor riqueza de especies se ubica en las regiones cercanas al Ecuador y va disminuyendo conforme se acercan a los polos.

Los insectos se abrieron paso por doquier, invadiendo y monopolizando todos los rincones habitables, aprovechando la más insignificante fuente de alimento. A medida que este reino iba colonizando el planeta, se fueron formando especies con características distintivas que les permitían adaptarse a su ambiente y forma de vida. La evolución masiva de los insectos afectó de manera profunda la evolución de las plantas y de los restantes animales que estaban en contacto con ellos. Cada uno de estos últimos es actualmente resultado de la influencia de los insectos sobre sus antepasados (Farb, 1974).

Los insectos son reconocidos por las siguientes características generales:

•Cuerpo dividido en 3 regiones: cabeza, tórax y abdomen.

•Simetría bilateral.

•Presentan metamorfosis (cambio en forma).

•Apéndices articulados.

•Son los únicos artrópodos que tienen alas.

•Tienen exoesqueleto (esqueleto externo).

•Tres pares de patas articuladas en los adultos (con algunas excepciones).

•Dos pares de alas en los adultos (con excepciones).

•Sistema circulatorio abierto.

•Cordón nervioso ventral.

•Sistema respiratorio con tráqueas.

•Sistema excretor representado por tubos de Malpighio.

La forma, tamaño y color varían significativamente.


Chapulín mostrando las tres regiones del cuerpo, los tres pares de patas, antenas y el ojo compuesto.

II. Morfología externa (forma externa)

La cabeza, cráneo o cápsula cefálica es la primera región del cuerpo de un insecto. En ella se encuentra un par de antenas de distintas formas y tamaños que cumplen una función sensorial, un par de ojos compuestos capaces de percibir imágenes y pueden existir 2 ó 3 pequeñas unidades llamadas ocelos que actúan como receptores de los cambios de intensidad de luz. Además, en la cabeza se localiza el aparato bucal, estructura relacionada con la alimentación de los insectos que puede ser: masticador, raspador-chupador o chupador.


Esquema de la cabeza de una langosta, donde se muestra la ubicación de los ocelos.

El tórax está situado entre la cabeza y el abdomen. En él se encuentran los órganos locomotores, adaptados a cumplir una función determinada como saltar, caminar, cavar, nadar, excavar, posarse, colgarse, colectar polen, sujetarse y oír, entre otras, y las alas que permiten el vuelo. El tórax esta compuesto de tres partes (Barrientos, et. al. 1991) o segmentos (Metcalf y Flint, 1978). La primera es la que porta el primer par de patas; la segunda contiene las patas medias, además de incluir el primer par de alas (cuando existen) y de la tercera salen las patas posteriores y el segundo par de alas (cuando existen) (Metcalf y Flint, 1978).

El abdomen, la tercera región, es la parte posterior del cuerpo de los insectos. En él no hay patas o apéndices articulados. Está compuesto de segmentos que se unen entre sí por membranas intersegmentales que se extienden permitiendo los movimientos, en particular los respiratorios, la distensión del abdomen durante la maduración de los huevos y su alargamiento durante la postura. En el abdomen se ubica la mayor parte de los sistemas del insecto, como el reproductor, excretor y las vísceras. En cada segemento abodominal se puede observar un par de orificios en forma de ojal llamados espiráculos a través de los cuales penetra el aire al aparato respiratorio (Rojas, 1994).

En el abdomen existen dos tipos de apéndices: los asociados con la reproducción y los no asociados con ésta. Los últimos, llamados cercos, se localizan en los segmentos terminales y son estructuras de función sensorial (detectan cambios en la dirección del aire, de temperatura, de humedad, etc.); en algunos casos sirven al animal como defensa, como sucede en las tijerillas. Los apéndices asociados con la reproducción reciben el nombre de genitales externos o aparato genital y se localizan a partir del octavo segmento en las hembras y a partir del noveno en los machos (en los ortópteros).

Exoesqueleto o esqueleto externo

Los insectos presentan una estructura que los cubre totalmente, llamada exoesqueleto o esqueleto externo. Esta pared es resistente y le da protección y forma al cuerpo. A la capa externa se le llama cutícula

El color de un insecto se al efecto óptico de la luz sobre la superficie de la pared del cuerpo que cuenta con un pigmento. El color metálico iridiscente es resultado de la refracción de la luz.

La pared cuenta con numerosos procesos externos e internos. Los externos incluyen las setas, espinas y escamas. Algunos de ellos están constituidos únicamente por cutícula aunque siempre incluyen las tres capas de la pared. Las setas tienen un crecimiento hacia el exterior de las células epidérmicas y otras tienen un origen multicelular. Los procesos externos de la pared son plegaduras hacia dentro del organismo. A las invaginaciones de la pared del cuerpo se les llama apodemas y se pueden observar externamente en forma de estrías (sutura). Los procesos internos proporcionan áreas para la inserción de los músculos y fortalecen o refuerzan la pared.

JOSE MIGUEL VARELA


FOSIL MAS ANTIGUO DE LOS INSECTOS


Científicos estadounidenses han descubierto restos de un insecto que vivió hace 400 millones de años, el más antiguo de los descubiertos hasta ahora, en un fósil que fue desenterrado en Escocia a principios de la pasada década. Este hallazgo prueba que los insectos con alas evolucionaron unos 80 millones de años antes de lo que se creía.

David Grimaldi, del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, y Michael Engel, de la Universidad de Kansas, se encontraban trabajando en un libro sobre la evolución de los insectos cuando vieron los restos mientras examinaban el fósil.

El descubrimiento sitúa 20 millones de años antes de lo que se creía la aparición del insecto más antiguo. Y, lo que es más importante, sugiere que los insectos con alas evolucionaron unos 80 millones de años antes de lo que se pensaba. "Los insectos deben de haber sido algunos de los primeros animales de la Tierra", afirma Grimaldi en la revista "Nature".

Una de las cuestiones más importantes es la forma en que evolucionaron las alas de los insectos. La anterior prueba de insectos alados data de hace 330 millones de años. Muestras de esa era señalan que estaban completamente formados y eran capaces de volar, así que probablemente evolucionaron antes.
Los restos del bicho encontrado consisten en un par de mandíbulas y rasgos adicionales que indican que se trata de un verdadero insecto. Su estructura revela además que tenía alas y que su cuerpo debió de ser del tamaño de un grano de arroz.

JOSE MIGUEL VARELA

NOTAS SOBRE EL ORIGEN DE LOS INSECTOS Por el Dr. ALVARO JOSE NEGRETT F.
Cuando el estudioso pretende conocer el origen de cualquiera de las especies vivientes, tropieza con una embarazosa dificultad, la misma que tiempo atrás constituyó un grave problema para el pionero de la conducta animal: Charles Darwin en su obra "El Origen de las Especies"; tal dificultad fue denominada por él mismo como "la Imperfección de los Estratos Geológicos". Y en realidad, al decirse que escrita está sobre las rocas la historia del pasado biológico desde épocas anteriorísimas a la aparición del hombre sobre la tierra, solo logramos aproximarnos a la verdad, ya que si limitamos la atención y hacemos un detallado estudio sobre una sola formación "Estrato" no encontraremos en ellas series graduales ordenadas de especies fósiles; es decir, no siempre hallaremos los restos más antiguos en las capas geológicas más profundas y los más contemporáneos en los estratos más externos, como lógicamente puede suponerse, puesto que los muchos accidentes ocurridos en tantos miles de años han desordenado, locamente, la mayoría de los restos fósiles.
Los insectos como otros invertebrados se han conservado en estado fósil por una serie de acontecimientos que tuvieron como resultado su enterramiento en un medio adecuado. Es necesario un enterramiento inmediato para que se conserve todo el insecto; de otra manera el cuerpo se reblandece y caen todas sus partes, quedando muchas veces solo las alas. Estas se descomponen más lentamente y por lo tanto, pueden conservarse en condiciones menos favorables, razón por la cual muchos ejemplares de insectos fósiles consisten únicamente en las alas. Además, los insectos fósiles no se encuentran en tantos yacimientos ni localidades como la mayoría de otros artrópodos.
Se han hallado fósiles de insectos en cerca de 150 localidades de diversas partes del mundo. Entre las más importantes pueden considerarse, Commentry, en la parte central de Francia, donde fueron depositados en un lago de aguas dulces, en el período carbonífero superior, (300 millones de años aproximadamente) miles de especímenes que se encuentran más o menos bien conservados y son considerados por algunos como los insectos más antiguos que se conocen. Otro sitio de considerable importancia es la roca caliza del Elmo, en el estado de Kansas, EEUU., donde se han encontrado hasta ahora cerca de 10.000 insectos acuáticos y crutáceos, admirablemente bien conservados. La piedra caliza litográfica de Baviera y otras del mismo tipo, distribuidas principalmente en Europa, han dado material valiosísimo para los investigadores, pero ningún yacimiento supera en riqueza al maravilloso Ambar del Báltico, en las Costas de Alemania, a cuyo material me referiré más adelante por ser insectos de edad más contemporánea.
En realidad la primera constancia geológica del origen de los insectos es todavía insegura; se han encontrado unos pocos fragmentos de pequeños artrópodos en un cuarzo del período devónico (anterior del carbonífero, 300 millones de años aprox.) y un grupo de científicos los clasificó como Tisanuros, pequeños insectos sin alas de cuerpo desnudo y a menudo cubierto de escamas, sin una metamorfosis marcada, pero su verdadera identidad será dudosa hasta cuando se sepa más de ellos. Lo mismo puede decirse para otros tres fósiles del primer período carbonífero, consistentes en algunas alas encontradas en Checoslovaquia y Alemania; lo único que puede deducirse es que en aquella época existieron insectos voladores con alas perfectamente desarrolladas.
Desde el período siguiente (50 millones de años) en adelante la entomofauna es mucho mejor conocida; ésta se encuentra ya muy evolucionada y comprende diversos grupos con analogías a algunos órdenes de los insectos actuales.
Los insectos del carbonífero fueron reunidos por el paleontólogo norteamericano, Samuel Hubard, en un gran grupo que denominó "Palaeodictiopteros", el cual posee algunas samejanzas con los actuales ortópteros ( cucarachas, langostas y grillos ); estos antiguos insectos eran de tamaño mediano y hasta donde sabemos, todos los representantes tuvieron un par de lóbulos membranosos en el primer segmento torácico, considerados como indicadores del origen de las alas funcionales. Desafortunadamente no se conocen las fases metamorfósicas de ellos.
Otros contemporáneos de estas libélulas gigantes fueron los del género "Titanophasma", de abdomen largo y delgado y de alas estrechas y membranosas, casi tan grandes como las anteriores; no se han encontrado estados metamorfósicos en ninguno de los dos grupos, pero se supone que fueron acuáticos y de metamorfosis sencilla. Como en aquel tiempo no habían aparecido todavía las aves, ni ningún vertebrado volador, quizá fueron ellos quienes dominaron el aire sin ser molestados por ningún otro animal.
Millones de años después de la aparición de los primeros insectos, cuando transcurría el período pérmico, (215 millones de años) ya se encontraban bien representados varios tipos de piojos masticadores de pocos milímetros de longitud y algunos tipos de chinches y neurópteros. Además, aparece aquí, también un extraño orden de insectos parecidos a los actuales escarabajos, con alas bien desarolladas, pero relacionados más estrechamente con los grillos, denominados "Protelytroptero" importantes por su tipo de metamorfosis completa.
Ya en la era mesozoica, la de los gigantescos reptiles , cambió marcadamente la entomofauna, y ninguno de los órdenes extinguidos subsistió después de iniciado este período. Entre los representantes insectiles de este tiempo se cuentan ciertas especies australianas emparentadas con los grillos, que poseyeron en las alas un gran aparato estridulatorio; esto constituye la primera constancia de la producción de sonido por los insectos.
Como en esta época tampoco habían aparecido los pájaros, ni otros vertebrados que produjesen los sonidos animales ordinarios, es posible que dichos insectos estridulantes y sus parientes, fueran las criaturas más ruidosas de aquellos tiempos. Ya de aquí en adelante la fauna insectil se asemeja mucho a la moderna, pero continúan apareciendo cada vez más familias. En realidad, la apariencia de esta fauna es tan moderna que si viésemos una colección de aquellos especímenes, clavados con alfilers a la manera usual, no nos parecerían muy diferentes a nuestras colecciones actuales, excepto que no habrían visitantes de las flores, como abajas y abejorros, por cuanto las plantas florales solo aparecieron en el período siguiente, el cretáceo (120 millones de años).
Aunque los insectos del terciario no contribuyen a nuestro conocimiento de la evolución de la entomofauna como los más arcaicos, nos informan sobre la distribución geográfica de las familias y los géneros, y nos permiten hacer comparaciones seguras con los géneros y especies actuales. A tal época pertenecen los numerosísimos insectos fósiles del Ambar del Báltico (hasta ahora se han colectado 150.000 especies aprox.), consistentes en diminutos sarcófagos cristalinos en cuyo interior se encuentran insectos antiquísimos en perfecto estado de conservación. El material es en sí la resina fosilizada de una especie de pino extinguido (Pinitis succinifera), cuya distribución geográfica abarcaba extensas zonas nórdicas de Europa; muchos insectos y otros vertebrados que habitaban aquellos bosques, quedaron aprisionados en la resina de los árboles que frecuentaban; luego la resina cristalizó, cayó al suelo, se petrificó, y fue luego arrastrada por las aguas hasta las playas del mar Báltico, donde pueden hoy ser encontradas estas increibles joyas insectiles. El Dr. Morton Weler, quien se ha dedicado al estudio de los insectos del Ambar del Báltico, ha logrado diferenciar 43 géneros de hormigas, de lo cuales 24 existen en nuestros días. Además, descubrió que los hábitos sociales de éstas eran tan organizados como los de las existentes actualmente, con sus castas, sus obreras y hasta en la asociación con los pulgones; como esto ocurrió hace 60 millones de años aprox., antes de la época de aparición de la mayor parte de las familias de mamíferos hoy existentes, es indudable que la organización social de las hormigas es muchísimo más antigua que la nuestra.
Es importante aclarar que en períodos considerablemente anteriores como el silúrico (400 millones de años aprox.), habían aparecido ya sobre la tierra varios tipos de arácnidos, siendo entre estos los más antiguos algunos escorpiones que poseen mucha analogía con los actuales. El más antiguo fue denominado "Palaeophonus", ejemplar increiblemente bien conservado y que se considera como el fosil terrestre más primitivo encontrado hasta ahora. Las arañas y los ciempiés también fueron abundantes en aquella época, y poseían el cefalotórax dividido en segmentos en vez de la masa conjunta de los actuales descendientes; pero ninguno de estos grupos puede considerarse como ancestro en el origen de los insectos, ya que forman una clase totalmente aparte de ellos.
De todos los primitivos insectos conocemos hasta hoy seis órdenes diferentes, todos ellos extinguidos hace miles de años, excepto el grupo de los blattidos (cucarachas), insectos que han persistido a través de largos períodos geológicos, sin que en ellos se note una apreciable diferencia entre las especies primitivas y las actuales; la pequeña diferencia radica principalmente en la disposición de las nervaduras de las alas y posiblemente en el tamaño de animal, pues todos los abundantísimos fósiles de cucarachas que se han encontrado son de proporciones relativamente medianas y ninguno supera en tamaño a ciertas especies actuales de nuestro trópico. Este hecho lo he verificado, hasta cierto punto, como resultado de múltiples excursiones de fósiles que he realizado en el Valle del Patia, al sur del departamento del Cauca, importante yacimiento fosilífero en Colombia, donde a menudo suelen encontrarse impresiones pétreas de cucarachas de mediano tamaño y muchos artrópodos y vegetales fósiles que fueron allí depositados por las aguas corrientes cuando todo aquel valle era una bahía del Océano Pacífico. Puede demostrarse que tal territorio fue sin duda una entrada al mar, observando los muchos ejemplares fósiles de origen netamente marino que he colectado allí: corales, conchas, caracoles y un extraordinario cangrejo marino de estructura muy diferente a los que actualmente habitan el valle (ahora solo se encuentran pequeños cangrejos de rio).
Además, observando el paisaje circundante se dispone de otra evidencia para demostrar el origen marino del Valle de Patia: las montañas vecinas son grandes moles de rocas en las que aún se encuentran las impresiones de los distintos niveles del agua. Estos surcos en las rocas, a manera de gradas, se formaron en orden descendiente, a medida que bajaba el nivel del agua, hechos por el contínuo golpear de las olas que fueron carcomiendo los acantilados en el transcurso de miles y miles de años; luego logró desaguarse completamente por la hoz de Minamá, en el sur del Valle, la cual es un profundo cañon que divide la cordillera occidental y actualmente da paso a su través al rio Patía antes de desembocar al Oceano Pacífico.
Volviendo a nuestro caso de las cucarachas, jamás logré obtener en el Patía un ejemplar fósil tan grande como algunas cucarachas que hoy día habitan esa región, donde existen especies gigantes que sobrepasan las dos pulgadas y media de longitud.
Las cucarachas son posiblemente los insectos más ampliamente distribuidos en el globo; se han clasificado hasta ahora cerca de 3.500 especies, encontrándose en casi todos los tipos de climas existentes en la tierra.Naturalmente, no todas han adquirido hábitos domésticos y muchas especies presentan aspectos muy atractivos, como cierto tipo de cucarachita verde que habita las hojarascas y los detritos de los bosques circundantes de Manizales.
Como dato interesante, algunos yacimientos europeos de fósiles solo han mostrado cucarachas.
Entre los órdenes de insectos extinguidos, los más expectaculares fueron sin duda los "Protodonata" semejantes a las actuales libélulas, que han sido encontrados en antiguas rocas de Frencia y Estados Unidos; poseían éstos un poderoso aparato masticador y sus patas estaban cubiertas de fuertes espinas. Todos estos protodonatos fueron grandes y algunos verdaderamente gigantescos, con una envergadura de 75 cms. de extremo a extremo de las alas y un cuerpo de hasta 40 cms. de largo, es decir, aproximadamente el tamaño de un gavilán.A juzgar por las semejanzas con sus actuales descendientes, estas superlibélulas debieron ser ágiles cazadoras de otros insecto, y sin duda capturaban sus presas al vuelo para luego devorarlas, mientras descansaban posadas sobre los helechos gigantes y otras plantas primitivas.
Un estudio detallado del origen de los insectos pone en evidencia ciertos cambios progresivos estructurales a través de todos los períodos geológicos; aunque todo esto es aún tema de controversia entre los investigadores, se tienen suficientes pruebas que indican los pasos importantes en la evolución de estos animales.Los estudios morfológicos de los insectos existentes prueban que sus primeros antecesores fueron ápteros, (sin alas) como los actuales Thisanura "pescaditos de plata" que se encuentran ocasionalmente en las bibliotecas y sitios sombríos. La aparición de las alas, modificación probable de aletas laterales, fue sin duda el cambio más significativo en la línea evolutiva de los insectos.
Los insectos voladores primitivos no podían flexionar las alas en posición de reposo. El segundopaso evolutivo importante consistío en el desarrollo de una articulación que les permitió recoger las alas sobre el abdomen cuando no volaban; la adquisición de este mecanismo los hizo escurridizos y les dió facilidades para esconderse ertre las piedras, rocas y detritus vegetales.
El tercer cambio evolutivo importante consistió en lograr una metamorfosis de tipo más completo con fases de larva y ninfa. Desde entonces, no se han operado cambios de tanta importancia.
La fauna insectil de nuestros tiempos no es más que una pequeña parte del total de los que vivieron en los 350 millones de años atrás y han sobrevivido durante todo ese tiempo, sin sufrir modificaciones tan marcadas como en otros seres vivientes, pero se han adaptado maravillosamente para soportar toda la variedad de condiciones que hay sobre la tierra, y es de esperar que hayan adquirido especializaciones y adaptaciones que nosotros no entendemos completamente.El grado de desarrollode los insectos es extremadamente variable y difícil de medir por normas humanas.Es bien conocido por todos que muchas especies de hormigas, abejas y termites de tendencias sociales, muestran un alto grado de eficiencia en sus laboriosas construcciones, movidas por alguna inexplicable fuerza definida como instinto, si no es por facultades de razón e inteligencia.
Queda mucho que investigar sobre la evolución filogénica de los insectos. Si bien es cierto que la biología - auxiliada con el descubrimiento del carbono 14 - ha hecho considerables avances cronológicos. Los fósiles de tantos insectos que vivieron en períodos geológicos distantes muchos millones de años de la era humana, son testigos elocuentes de las tantas vicisitudes por las que atravezaron en medios incompatibles para cualquier otra especie animal.
Al recapacitar y reconocer la prioridad cronológica de los insectos en relación con nosotros, es decir, todo aquel largo tiempo transcurrido antes de la aparición del hombre sobre la tierra, del cual fueron testigos, es a los ojos del biólogo, en algún sentido, vergonzosa nuestra niñez en la tabla de los períodos geológicos. Bibliografía
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HISTORIA NATURAL. Geología - (Paleontología). Instituto Gallach, Sexta Edición -Barcelona.
EDUARDO HERNANDEZ PACHECO. Los fósiles y la fosilización.
LOS INSECTOS. Colección de la Naturaleza de Life en Español- Offset Multicolor, S.A. 1968 -México -D.F.
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